

El motor
del disco es el que genera el movimiento de rotación. El disco
duro dispone de un diminuto cabezal por cada cara del plato
que almacena información y que permite el acceso a los datos grabados
en los platos. El cabezal flota en el aire gracias al flextor
que impide que el cabezal toque la superficie del plato volando a una altura
de 15 micrones aprox.
El flextor se encuentra sujeto a un armazón de aluminio
llamado E-Block el cual es capaz de girar ya que es atravesado por un eje
perpendicular. Las Bobinas del e-Block controlan el giro.
Cada cabezal tiene la capacidad de leer los datos almacenados en los platos,
ya que pueden detectar la polaridad de las partículas magnéticas presentes en la superficie de los platos; y también de escribir porque
disponen de otra bobina de escritura que generan un campo magnético
de polaridad reversible que alteran las propiedades magnéticas del
plato, y dependiendo de la orientación de estas partículas,
representarán un 0 o un 1.